Debo comenzar agradeciendo las orientaciones práctico-metodológicas que envió mi compañero y amigo personal José Manuel, gracias a las cuales todo el estudio fue reorientado a lo que siempre debió ser: una oda al mítico ojo metodológico, ya olvidado a estas alturas del partido.
Y debo seguir con un manifiesto: hoy empecé nuevamente a utilizar "el producto", que en verdad es una suma de pequeños (y muuy costosos) productos que me llevarán de vuelta a mi peso ideal... del cual me he ido alejando paulatinamente desde que me fui de la casa de mamá. Esto, por una serie de razones médicas, estéticas, prácticas (la mitad de la ropa la tengo colgada de adorno en el closet), pero en general diría que quiero sentirme mas cómoda conmigo misma.
En fin, comparto con ustedes esto (que en verdad me da un poco de pudor) sólo para obligarme a mi misma a seguir estrictamente el tratamiento y a parar cuando se haya cumplido la meta, siguiendo un poco los pasos de mi sabio hermano que se refugió en el control social para dejar de fumar. Luego pondré una de aquellas vergonzosas fotos de "antes" y "después", tipo llame yá, para que se rían conmigo de mi monguez.
Ah, aprovecho de pasar el dato de que soy distribuidora oficial del producto... digo no más, por si a alguien le llegara a interesar ;-)