En fin, ayer llegué del sur llena de melancolía y rebeldía por tener que volverme... Estaba todo precioso, sol con lluvias intermitentes, árboles, cielo azul, nubes blancas y gordotas, lagos, mar, horarios de trabajo ultra flexibles y amables con la pobre trabajadora (que soy yo), gente amable y no estresada, distancias 100% caminables, etc, etc etc. Insisto en el ítem LLUVIA.
Y letreros, cientos de letreros invitándome a Puyehue, Pucón, Puerto Varas, la carretera longitudinal austral, Chiloé, Bariloche... Pero no, el único que pude seguir un ratito fue el de Puerto Varas, para almorzar con mis primos Pedro y Pablo, la Pauli y la Rocío. Y de ahí: Aeropuerto. Vuelo Lan 272 proveniente de Punta Arenas, destino final, Santiago.
Así que heme aquí otra vez. Sin embargo, el viaje me recargó su resto las pilas, comparto con ustedes que siguen encerrados en su trabajo y esperando con ansias las vacaciones, algunas imágenes de lo que les espera...



