
Día de elecciones ayer. No demasiadas sorpresas: hay segunda vuelta, la cosa está entre la centro derecha y la centro izquierda (si aún queremos ocupar esos términos del año del coco que a estas alturas ya no sé que significan, si es que significan algo), obviamente todos ganaron según los protagonistas, hay que reconocer sin duda el optimismo a prueba de balas de nuestros políticos!
Todo queda postergado entonces para el 15 de enero, por ahora habrá que aprestarse a la avalancha de slogan, jingles, fotos, caravanas, promesas, apariciones flash de famosillos como quien no quiere la cosa, palabras deslizadas al azar y no tan al azar por personeros de toda especie, que si los impuestos, que si la ingobernabilidad, juramentos llorosos o vigorosos y rasgado de vestiduras, que nos invadirá durante un mes y 3 días hasta la segunda elección.
Si tenemos suerte, alcanzaremos a ver la verdadera cara de las personas que están buscando la presidencia del país, ahora que la competencia se vuelve más fuerte y hay menos tiempo y menos ganas de disimularla. Y si tenemos mucha suerte, puede que esa cara nos agrade. Y hasta creamos lo que dice. Y en una de esas puede que incluso cumpla! Ah, quien sabe todas las cosas que pueden pasar en todos estos 33 días...