jueves, noviembre 17, 2005

Opiniones infundadas...

Debo confesar que, a pesar de mis mejores intenciones, no vi el debate de ayer. Y es que como buena consumidora de política televisiva, capté al inicio del debate en cuestión que a fin de cuentas sólo veo lo que quiero ver. Es decir, que la persona por quien voy a votar lo hace todo bien y el resto lo hace todo mal... ¿pero qué le voy a hacer? ¡no puedo luchar contra el peso ideológico de las miles de teorías de consumo político en medios de comunicación masivos que me tragué en la universidad!

Así que decidí -luego de un mini debate interior- cambiar de canal y me quedé viendo finalmente "Lo que el viento se llevó", en ese canal del cable donde ponen películas del año del ajo. Aunque igual la cambiaba de repente, como para escuchar preguntas tan astutas como "¿qué le diría a los pobres y oprimidos cesantes sobre los peruanos y bolivianos que vienen a robarnos nuestros empleos??" (sin comentarios...)

En fin, como supongo que a todos les pasó más o menos lo mismo no creo que sea tan grave no haber visto el debate. Así, como buena ciudadana que soy, voy a votar de manera desinformada e irresponsablemente basada en una tincá, en lugar de fundar como corresponde mi voto en las maravillosas promesas que nos hacen nuestros candidatos, en los menos maravillosos personajes que están detrás de ellos, y en los menos aún maravillosos partidos de rigor.
Ahhh, esa es la democracia que me gusta! Y qué gran película que era lo que el viento se llevó!!